Escuela Sudamericana de Negociación: Metodología.

 

Nuestra Metodología: "EL CICLO VIVENCIAL DE APRENDIZAJE"

 

El abordaje de nuestra metodología entiende al aprendizaje como un proceso, en el cual todos los participantes del mismo son considerados como un capital humano capaz de contribuir y donde cada individualidad participa con su capacidad de reflexión, la capacidad de discernimiento y la experiencia vital desarrolladas hasta el momento.

 

Como su nombre lo indica, el proceso de aprendizaje es vivenciado como un ciclo en el cual cada una de las etapas tiene un objetivo y todos los objetivos simulan la vivencia de las fases aplicadas y experimentadas en lo cotidiano. Son cinco las etapas principales del método vivencial de aprendizaje: vivencia, relato, procesamiento, generalización y aplicación.

 

En la vivencia, el facilitador trae a la sala de aula, juegos, situaciones problema y casos que contengan los ingredientes del tema que se pretende trabajar.

 

El relato ocurre luego de la vivencia de la actividad y es el momento en el cual cada uno de los participantes tiene la oportunidad de expresar los sentimientos, afectos, emociones vividas durante la primera fase.

 

En el procesamiento, todos analizan las acciones, tanto las propias como las del grupos de trabajo, bajo el prisma de cómo ocurrieron y cómo podrían ocurrir para que el resultado alcanzado fuera mejor.

 

La generalización es la fase en la cual los participantes buscan correlacionar lo experimentado en la interacción con el grupo y con las actividades ejercitadas en el cotidiano, en las situaciones de trabajo, familia y relaciones en general.

 

La aplicación es un momento de reflexión y de programación de los pasos a ser seguidos para alcanzar los objetivos propuestos.

 

Partiendo desde el principio que el aprendizaje es la comprensión de que existe una forma diferente de actuar para mejorar el resultado de la acción, el ciclo vivencial de aprendizaje requiere de la participación de todos los actores. Para eso, los participantes deben tener la oportunidad de manifestarse y realmente participar del proceso de reflexión, análisis y de nuevos descubrimientos.

 

Con ese objetivo y con las limitaciones lógicas de tiempo, el número ideal de participantes en las actividades es de entre 20 y 24 personas.